La evaporación: el gasto silencioso de una piscina
Cuando se piensa en los costos de una piscina, normalmente vienen a la mente el consumo eléctrico de la bomba, los productos químicos o las labores de mantenimiento. Sin embargo, existe un factor menos visible que puede representar una pérdida constante de recursos: la evaporación del agua.
Toda piscina pierde agua de forma natural. La exposición al sol, el viento y las altas temperaturas acelera este proceso, especialmente en climas cálidos. Aunque la disminución diaria del nivel del agua pueda parecer pequeña, con el paso de las semanas representa una cantidad considerable que debe reponerse continuamente.
La evaporación no solo implica un mayor consumo de agua. Cada litro que se evapora también se lleva parte de la energía térmica acumulada en la piscina. Como resultado, el agua pierde temperatura más rápidamente, obligando a que los sistemas de calefacción trabajen durante más tiempo para mantener las condiciones deseadas.
El viento es uno de los factores que más influye en este fenómeno. Una piscina ubicada en un espacio abierto y sin protección vegetal suele experimentar mayores pérdidas de agua y calor que una piscina rodeada de elementos que actúan como barrera natural.
Por esta razón, durante la etapa de diseño es conveniente considerar no solo la ubicación de la piscina, sino también el tratamiento paisajístico de su entorno. Árboles, arbustos y otros elementos vegetales pueden contribuir a disminuir el impacto del viento y mejorar el confort del espacio exterior.

Las mantas para piscina constituyen una de las soluciones más eficaces para reducir la evaporación. Al cubrir la superficie del agua cuando la piscina no está en uso, se limita el intercambio con el ambiente, disminuyendo significativamente las pérdidas de agua y calor. Damos 1 año de garantía si tienen enrollador para su uso y una vida útil de año y medio.
Además de contribuir al ahorro, una manta ayuda a mantener el agua más limpia y reduce la entrada de hojas, polvo e insectos, facilitando las tareas de mantenimiento.
La importancia de contar con un enrollador
Las mantas deben ser manejadas a través de los enrolladores, los cuales fabricamos hasta la medida de 6,40m, con un año de garantía y una vida útil de entre 15-20 años, siempre y cuando se usen adecuadamente y se les dé mantenimiento anual. ¿Qué se logra con el enrollador? No arrastrar la manta, enrollarla o desplegarla en cuestión de minutos teniéndola lista para su uso o, por el contrario, resguardada para la próxima vez. Y, por último, no tener un elemento suelto estorbando en las áreas de disfrute, porque siempre tienen volumen.
Una piscina bien planificada no solo debe verse bien el día de su inauguración. También debe estar preparada para funcionar de manera eficiente durante muchos años. Considerar aspectos como la evaporación, la protección térmica y el mantenimiento desde el inicio permite disfrutar de un espacio más confortable, sostenible y económico.
En Recintos y Contrastes creemos que las mejores soluciones son aquellas que combinan diseño, funcionalidad y durabilidad. Por eso orientamos a nuestros clientes en la selección de mantas y sistemas de protección que contribuyen a conservar el agua, reducir costos y prolongar la vida útil de sus piscinas.